Un Cabildo abierto y transparente consolida una Isla emergente y emprendedora, abierta a las posibilidades y oportunidades, a los nuevos retos y mercados, más competitiva e innovadora, más cohesionada, solidaria y tolerante. Y se erige así cuando los ciudadanos y ciudadanas se convierten en actores y agentes promotores e impulsores de una agenda de políticas públicas participativa y democrática en su más amplia acepción. Deseo gestionar en este sentido un Cabildo que escuche, rinda cuentas y aproveche en plano de igualdad la energía, inteligencia y creatividad de los ciudadanos y ciudadanas de Gran Canaria. Las potencialidades de un Cabildo abierto, basado en la transparencia de su administración y la participación de la sociedad civil, se manifiesta en sus niveles de eficacia y eficiencia, porque entiende que esta virtud se postula como un valor añadido de calidad que mejora con su interactuación sus niveles de productividad. Por ello es necesario que cambiemos el sistema basado en la jerarquía vertical por uno basado en las redes horizontales y transversales; de la estructura al proceso; de la opacidad a la transparencia; de la coordinación a la colaboración; del rendimiento de cuentas a la confianza, y del poder a la gobernanza multinivel.

La progresiva horizontalización de la sociedad y el uso intensivo de las tecnologías de la comunicación y los múltiples sistemas en red existentes, permite hoy que la ciudadanía comparta soluciones y fomente relaciones, intercambie ideas, debata y se movilice en el marco de un escenario en el que es preciso también que las administraciones públicas se adapten a esa nueva realidad, planteándose políticas de apertura, transparencia, participación y colaboración del conjunto de los ciudadanos. Lo que está aconteciendo tiene una dimensión tal, que redefine las fronteras del territorio local, impulsa la transformación de lo público y redimensiona la condición de la ciudadanía.

Es saludable y positiva esa exigencia colectiva tras la que parece vislumbrarse por fin, la coincidencia en el concepto de que lo público viene a ser el conjunto de todas las interdependencias e interacciones que se producen de manera nutritiva entre instituciones, actores sociales y los diferentes sectores de la ciudadanía.

Un Cabildo abierto y transparente consolida una Isla emergente y emprendedora, abierta a las posibilidades y oportunidades, a los nuevos retos y mercados, más competitiva e innovadora, más cohesionada, solidaria y tolerante. Y se erige así cuando los ciudadanos y ciudadanas se convierten en actores y agentes promotores e impulsores de una agenda de políticas públicas participativa y democrática en su más amplia acepción. Deseo gestionar en este sentido un Cabildo que escuche, rinda cuentas y aproveche en plano de igualdad la energía, inteligencia y creatividad de los ciudadanos y ciudadanas de Gran Canaria. Las potencialidades de un Cabildo abierto, basado en la transparencia de su administración y la participación de la sociedad civil, se manifiesta en sus niveles de eficacia y eficiencia, porque entiende que esta virtud se postula como un valor añadido de calidad que mejora con su interactuación sus niveles de productividad. Por ello es necesario que cambiemos el sistema basado en la jerarquía vertical por uno basado en las redes horizontales y transversales; de la estructura al proceso; de la opacidad a la transparencia; de la coordinación a la colaboración; del rendimiento de cuentas a la confianza, y del poder a la gobernanza multinivel.

Mucho se reflexiona sobre la realidad del Gobierno 2.0, pero no concibo este modelo sin que se produzca un cambio de actitud en quien gestiona los servicios de manera opaca, en quien los ejecuta con carácter horizontal y sobre todo en quien los recibe sin rechistar. La tecnología es importante pero lo es más la voluntad de cuantos agentes participan en la construcción de la sociedad que queremos. La isla, la ciudad, el barrio, el edificio, nuestra casa, son construcciones colectivas que dependen de las actitudes y comportamientos de cuantas personas viven y se desarrollan en dichas unidades.

En los últimos cuatro años el Cabildo grancanario ha venido trabajando en la implantación paulatina de la denominada administración digital, conforme a la aplicación de las Leyes de Administración Electrónica y Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos. Esa accesibilidad se recorre en dos direcciones: del ciudadano a la administración y de la administración al ciudadano.

Impulsaremos, en definitiva, las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación para facilitar a los ciudadanos y otras administraciones, su relación con el Cabildo de forma que puedan simplificarse los trámites y la accesibilidad a los servicios públicos insulares. Las redes sociales se implantarán como ventanas abiertas en las que la ciudadanía podrá formular sus inquietudes y propuestas; se fomentará tanto la filosofía Open Data sin restricciones u otros mecanismos de control, como los foros de debate y reflexión sobre los grandes asuntos que a todos nos afectan para lograr una perspectiva plural en la que se sumen todas las sensibilidades, y se desarrollarán las plataformas digitales a través de las que se conciliarán planteamientos, expectativas e intereses diversos para hacer frente de forma colectiva a los retos sociales, medioambientales y económicos que tenemos ante nosotros.

Un modelo de Cabildo cada vez más abierto y transparente se complementa con el impulso y la creación de los Consejos Insulares, en los que los municipios participarán en el diseño y la programación de las estrategias que deba desarrollar el Gobierno de la Isla, y que abarquen la coordinación de las políticas sociales integradas por colectivos y asociaciones que representen a las personas con discapacidad,  a los mayores, drogodependientes, familiares con enfermedades especiales, políticas de igualdad, empleo, juventud e infancia. Por medio y a través de ellos, los ciudadanos podrán participar, no sólo en el planteamiento, sino en la evaluación de la gestión.

Un Cabildo transparente  no es aquel que sólo proporciona información a los ciudadanos. Un Cabildo transparente y abierto es, sobre todo, aquel que permite que sus ciudadanos entiendan, compartan y vigilen el cumplimiento de la normativa y los procedimientos, aquel que admite que los ciudadanos conozcan el estado de cuantos procesos les afectan.

En definitiva, me propongo establecer una nueva forma de relación con los ciudadanos; se trata de compartir con ellos el espacio público. Y ello porque la Isla y todos los espacios que la constituyen continúan siendo una construcción colectiva, una tarea de todos, una tarea compartida.

 

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