Y llegó el otoño

Parecía que el verano había decidido quedarse con nosotros. Quizá como este año se retrasó en su llegada, quería resarcirse del tiempo perdido. Pero Cronos se reveló y el otoño llegó. Da igual que lo haya hecho tarde o pronto, lo cierto es que ya está aquí.

Reconozco que es mi estación favorita. Siempre me ha gustado sentir las estaciones, sentir, en definitiva, esos cambios ordenados que, indefectiblemente, se van sucediendo y van cambiando nuestros entornos. Será porque es una agradable manera de seguir en el camino.

Sentir la lluvia, sus gotas, su olor, su humedad; sentir el frío que despereza; sentir las hojas caer; sentir y disfrutar la vida.